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Prostitutas donosti entrevista prostitutas

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Un tema tan presente en nuestro pueblo como desconocido. La mesa corrió a cargo de Amaia componente del colectivo Arrats, Chelo Ordejón de Gizarterako de Gasteiz y Xabier Peña Koka, subcomisario especialista en protocolo de actuación ante la Violencia de Género. La condición de ciudad "fronteriza" siempre ha marcado a Irun. En ocasiones lo ha hecho y lo hace de forma positiva y en ocasiones de forma negativa.

Se abre el debate. Trataremos de esclarecerlo desde un punto de vista que siempre suele estar silenciado, el de las propias personas prostitutas y en este caso dando voz a dos mujeres de dos asociaciones que trabajan con ellas. La primera a la que pudimos escuchar fue a Chelo Ordejón de la asociación gasteiztarra Gizarterako.

Gizarterako es una asociación referente clave en el trabajo con el colectivo de personas prostitutas en Alava. Llevan trabajando con este colectivo de personas desde aproximadamente.

Todo lo que conocen de este colectivo, reconoce Chelo, proviene de los propios hechos y vivencias trasmitidas por las personas prostitutas. Gizarterako se marca como objetivo el "valorar y dignificar aquellas mujeres que ejercen o han ejercido la prostitución para de este modo tomar conciencia de sus derechos como personas y como mujeres" así orientan, acogen y atienden "a las mujeres que ejercen la prostitución sin tener en cuenta su procedencia, origen o condición".

Estas mujeres tienen una deuda en origen y son traídas, si bien no siempre, la mayoría de las veces engañadas. La deuda que deben pagar estas mujeres puede ascender entre 30 mil y 40 mil euros lo que hace que el periodo que pasa hasta que pueden saldar esta deuda es muy largo.

La asociación se compone de personas socias y voluntarias. Desde Gizarterako realizan una serie de programas con las mujeres que se acercan a la asociación como cursos, una vez que han comenzado a conocer el idioma, de empoderamiento e igualdad.

Los cursos son a la carta, es decir, tratan de realizar aquellos cursos que las propias mujeres demandan, procurando darles una formación que "les posibilite salir como personas pero que luego quieran salir o no de la prostitución es cuestión de ellas" remarca Chelo. Buscan que por medio de la cultura y del conocimiento "puedan abrir sus posibilidades a salir o seguir" siempre desde la libertad personal de tomar esa elección.

Desde Gizarterako se hace visita a los clubes. Constatan que la prostitución en los clubes predominan las mujeres latinas y rumanas. Les dan un apoyo emocional. Dentro de la formación se trata de enseñar diferentes habilidades sociales, como presentar un currículum, donde pueden acudir o aprender a decir no, por ejemplo. Una de las dificultades con las que tropiezan es la diferencia cultural entre las culturas de estas mujeres y la nuestra.

Otra labor importante son los acompañamientos sobre sus dudas y necesidades. En algunos casos estos son imposibles. Son los casos donde detectan una falta de libertad de la mujer al comprobar que son acompañadas a todas partes cuando salen de los club. Cuando les ha sido posible les han facilitado tarjetas médicas. En estos momentos es casi imposible por la falta de derechos de estas personas.

Desde la asociación y por medio de un médico con el que tienen confianza se realiza un control de enfermedades de trasmisión sexual. Otra labor que realizan desde la asociación es la de sensibilización por medio de charlas y conferencias. En esta labor realizan igualmente campañas como por ejemplo una campaña hace dos o tres años donde buscaban cual era la situación de los clientes respecto a la prostitución. Dentro de la labor de sensibilización tratan con estas mujeres el tema de la igualdad.

Por medio de estas mujeres han llegado a saber que hay maltrato cuando se niegan a ejercer y cual es el uso que se hace de ese maltrato para que no deje rastro. Es por esto que hablar de igualdad es muy difícil, sin embargo, desde la asociación no cejan y siguen en ello. En la asociación trabajan no sólo con mujeres que ejercen o han ejercido la prostitución sino que también trabajan con víctimas de trata de blanca, que encaminan a la Ertzantza, y personas transexuales, trabajan principalmente con todo tipo de colectivo que se dirija a la asociación.

Hasta el la asociación tenía una serie de convenios con Ayuntamiento y Diputación, sin embargo, a partir del se acaban estos convenios y no reciben subvención alguna. Esto imposibilita la contratación de una trabajadora social y todo se realiza de forma voluntaria lo que origina que los horarios de atención en el despacho variaran y en consecuencia en el han notado un descenso de personas que se han acercado a la asociación.

Aun así las personas nuevas atendidas el año pasado, es decir que han pasado por primera vez por la asociación, fueron 36 y 61 personas que ya lo habían hecho anteriormente. Las atendidas este año a fecha de hoy son 23 nuevas y 61 las antiguas.

Las nacionalidades varían pero la mayoría actualmente son africanas y es difícil trabajar con ellas sobre todo cuando no tiene los papeles reglados, comenta Chelo.

Desde esta asociación lanzan una serie de reflexiones. Decían que adquirí una deuda de 3. Cuando llegó ese momento me percaté de que de mi mitad me quitaban una gran parte por el alojamiento en el prostíbulo, la comida, la ropa, los perfumes, el alcohol, la cocaína que me hacían tomar Veía que me estaban desplumando.

Esa noche todas teníamos pasaporte y las que tenían apariencia de ser menores de edad, no estaban. Pedí a varios puteros que me llevaran a otro sitio. La mayoría se negaron, pero uno accedió a llevarme a otro prostíbulo. Se quedó atrapada por el sistema. Hay quien te pregunta: Tampoco teníamos fuerzas después de trabajar doce horas sometidas, a disposición del putero y del proxeneta. Sobre todo te encuentras sola cuando quieres contar cosas que nadie quiere escuchar.

Ese dinero es fruto del sufrimiento, de la tortura y de la devaluación de las putas. Podríamos añadir que en este Estado no hay una ley integral contra la trata. Con cumplir una sola de ellas, ya se es víctima.

Me quedé muy impactada por aquello. Ha sido necesario que yo me forme en algo específico para descubrirlo. Después de esos cursos también desarrollé lo que yo llamo el proceso de fabricación de la puta.

Yo creo que la inmensa mayoría. Pero es muy difícil de detectar una víctima de trata aunque la tengas delante, porque nos hemos creado nuestra propia imagen de lo que es una víctima de trata. Estaba muy agresiva y eso me traía mala fama. Comencé a acumular deuda con el prostíbulo. Estuve diez años y medio en ese trabajo. Y muchos de los puteros venían a hacer el hamaiketako o a tomar el vermouth con sus familias.

Ellos cuchicheaban cuando me veían. Después conocí a mi pareja, con la que llevo nueve años. Y cuando mejor estaba, cuando tenía todo lo que había soñado, caí en depresión. Solo pensaba en suicidarme, pensaba que no me merecía todo eso. Me habían dicho tantas veces que no valía nada, que creía no ser merecedora de nada.

Me recordaba mucho a cuando me daban alcohol y cocaína en el prostíbulo para no sentir y para no pensar. Como soy muy inquieta empecé a leer compulsivamente, hasta que descubrí el feminismo y cuando descubrí la existencia del patriarcado lo entendí todo. Vi que lo que me había ocurrido no era algo personal, sino parte de un gran entramado.

Dejé de sentir esa vergüenza y me quité el estigma. Cuando pude poner palabras a lo que me había ocurrido tuve control sobre ello. Entonces empezó a contar su historia. Entiendo que no es algo personal, entiendo que puedo ser incómoda. También ha habido muchos que me han apoyado. E, incluso, los que van porque necesitan afecto anteponen sus problemas a la situación de la otra persona. Pueden coger ese dinero e ir a terapia. En un estudio de feminicidio. La brutalidad que sufren en muchos casos es desmesurada.

No es algo individual, es matar para la fratría. Piensan que las prostitutas son lo peor y que deben ser castigadas. Hablamos de asesinadas, pero no perdamos de vista las desaparecidas. Hay que exigirle al Estado que haga su papel y que ponga a disposición de todas las mujeres todo lo necesario.

Y si no tiene capacidad que lo reconozca, que no diga que lucha por la igualdad y que diga que va a legalizar el trabajo sexual. Eso es cruel, no nos lo merecemos. Al menos dos muertos y 20 heridos en un accidente de tren en Italia. Omar Sy es ahora "El doctor de la felicidad". No se detecta trato vejatorio en la inspección del centro para víctimas de maltrato.

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Lo que no puede ser es invisibilizarlas, dejarlas fuera del sistema. Los vizcaínos Dekot sacan su primer disco largo. Una amante muy intensa capaz de hacer realidad todo lo que le propongamos. La Policia Nacional ha detenido a 4 personas de una misma familia y ha liberado a 4 mujeres que eran obligadas a prostituirse las 24 horas del día. Cuando llegó ese momento me percaté de que de mi prostitutas donosti entrevista prostitutas me quitaban una gran parte por el alojamiento en el prostíbulo, la comida, la ropa, los perfumes, el alcohol, la cocaína que me hacían tomar Arde un edificio de madera de tres plantas en el casco Una manifestación pide en Romo que no traslade la

Hay que tener cuidado cuando se habla de esto. En aquella situación pensaba que ni siquiera tenía derecho a quejarme. Pensaba que toda esa situación la había buscado yo, porque era lo que me habían dicho toda la vida.

La sociedad tiene asumido ese discurso proxeneta: No obstante, hay mujeres y prostitutas que abogan por la regularización. Un ejemplo es María Riot.

Otras luchan por su pan. Hay una diferencia muy grande entre defender algo global y algo personal. Lo que yo no entiendo es cómo se pone en el centro del debate la libre elección, cuando no tenemos acceso a ella. Cómo podemos poner como eje la legalización de algo tan destructivo y no ponemos en el centro el proxenetismo, la masculinidad tóxica Que haya mujeres que a nivel personal e individual hayan elegido ser prostitutas no significa que deba ser regulado.

Me parece bien que lo hagan como algo privado, pero regularlo significa que tiene que ser un trabajo para todas nosotras. Es muy importante tener presente en qué mundo queremos vivir y qué futuro queremos dejar. Ha habido una lucha constante por la liberación de las mujeres. Cuando llegué al primer prostíbulo lo pasé bastante mal porque no se parecía en nada a lo que me habían contado. Nadie me explicó que cada dos minutos debía salir a competir con otras para convencer a un hombre de que yo era la mejor pieza a comprar.

Decían que adquirí una deuda de 3. Cuando llegó ese momento me percaté de que de mi mitad me quitaban una gran parte por el alojamiento en el prostíbulo, la comida, la ropa, los perfumes, el alcohol, la cocaína que me hacían tomar Veía que me estaban desplumando.

Esa noche todas teníamos pasaporte y las que tenían apariencia de ser menores de edad, no estaban. Pedí a varios puteros que me llevaran a otro sitio. La mayoría se negaron, pero uno accedió a llevarme a otro prostíbulo. Se quedó atrapada por el sistema.

Hay quien te pregunta: Tampoco teníamos fuerzas después de trabajar doce horas sometidas, a disposición del putero y del proxeneta. Sobre todo te encuentras sola cuando quieres contar cosas que nadie quiere escuchar. Ese dinero es fruto del sufrimiento, de la tortura y de la devaluación de las putas. Podríamos añadir que en este Estado no hay una ley integral contra la trata. Con cumplir una sola de ellas, ya se es víctima. Me quedé muy impactada por aquello.

Ha sido necesario que yo me forme en algo específico para descubrirlo. Después de esos cursos también desarrollé lo que yo llamo el proceso de fabricación de la puta. En la asociación trabajan no sólo con mujeres que ejercen o han ejercido la prostitución sino que también trabajan con víctimas de trata de blanca, que encaminan a la Ertzantza, y personas transexuales, trabajan principalmente con todo tipo de colectivo que se dirija a la asociación.

Hasta el la asociación tenía una serie de convenios con Ayuntamiento y Diputación, sin embargo, a partir del se acaban estos convenios y no reciben subvención alguna. Esto imposibilita la contratación de una trabajadora social y todo se realiza de forma voluntaria lo que origina que los horarios de atención en el despacho variaran y en consecuencia en el han notado un descenso de personas que se han acercado a la asociación.

Aun así las personas nuevas atendidas el año pasado, es decir que han pasado por primera vez por la asociación, fueron 36 y 61 personas que ya lo habían hecho anteriormente. Las atendidas este año a fecha de hoy son 23 nuevas y 61 las antiguas. Las nacionalidades varían pero la mayoría actualmente son africanas y es difícil trabajar con ellas sobre todo cuando no tiene los papeles reglados, comenta Chelo.

Desde esta asociación lanzan una serie de reflexiones. Así para casi todas estas mujeres "su relación social en definitiva es una grave vulneración de los derechos humanos".

La respuesta queda en el aire y para nuestra reflexión, si bien siempre hay que tener en cuenta, como comentaba Chelo una frase extraída de una pegatina, "No somos robots somos personas, somos mujeres que sentimos, dignidad".

El turno es ahora para Amaia de la asociación Arrats y que trabaja en el proyecto que esta asociación tiene para trabajar la prostitución. Llevan alrededor de catorce años trabajando en Gipuzkoa el tema de la prostitución y casi el mismo tiempo lo vienen haciendo en Irun. La distribución de la prostitución en Gipuzkoa y también en Irun se realiza a través de clubes grandes, clubes pequeños y pisos.

En Donostia entran en los pisos que les permiten, no poniendo demasiadas pegas, haciendo una labor desde la prevención, las consultas, todo ello intentando que las mujeres se pasen por su local.

Igual que Gizarterako realizan algunos talleres bajo demanda. En estos momentos tienen un curso de euskera pues si las mujeres con las que trabajan desde la asociación quieren asentarse aquí ven que es algo que se demanda. En su mayoría son mujeres africanas que denunciaron el acoso sobre ellas a raíz de la ordenanza municipal.

Aclara Amaia que ellas trabajan sobre todo con las mujeres que quieren seguir ejerciendo la prostitución libremente. Así por ejemplo, en el momento que la mujer pasa por la puerta del local admite que es prostituta, algo que en ese mundo es complicado por la fuerte estigmatización. Éste se dedicó a poner multas a las mujeres que ejercían en la calle. Durante un tiempo algunas de estas mujeres se acercaron al local de la asociación que tienen en Irun a denunciar estas multas y sobre todo la gran cantidad de ellas y la arbitrariedad con las que se las ponían.

Denunciaban casos como que al ser pocas y conocerles cuando se paraban a hablar con un amigo les llegaron a poner una multa. Con la crisis cambia el perfil de mujeres que ejercen. La crisis también se nota en la prostitución, así hay algunas mujeres extranjeras que se han tenido que marchar y hay algunas mujeres de aquí que han tenido que ejercer "la prostitución para poder acabar el mes".

Esta es una realidad que tenemos y que nos deja la crisis. Los principales problemas que se encuentran estas mujeres son el empadronamiento y la vivienda. Como decíamos en la asociación se ocupan principalmente de las personas que ejercen la prostitución pero no sólo. Respondían que sí, pero hablaban de los muchísimos trabajadores a los que también les gustaría estar haciendo un trabajo diferente al suyo, y que estaban mejor ejerciendo la prostitución que en trabajos anteriores donde las habían explotado.

Total, que eso fue algo que me interpeló. Es una cuestión a debate, porque yo no tengo la solución. No, y por eso descarté hablar con prostitutas de clase media, alta o muy alta, que también las hay. La explotación en el trabajo se produce de muchas maneras, y para muchas mujeres la prostitución es, precisamente, un modo de evitar la explotación porque son las dueñas de su cuerpo.

De cualquier modo, también quiero decir que Alanis no es una película sobre un tema, sino sobre un personaje, y a mí no me gusta juzgar a mis personajes.

Por dejar las cosas claras, la película tampoco plantea la prostitución como algo deseable y defendible a toda costa. No, claro, la película no habla de la prostitución como una panacea, sino que aborda el estigma social, la violencia que muchas veces se expresa por medio de palabras…. En este sentido, yo estoy satisfecha: Alanis , como ha dicho antes, no juzga moralmente a sus personajes. En Argentina tenemos una ley de identidad de género, de manera que uno puede ir y decir que nació hombre, pero quiere ser considerada mujer legalmente, y le dan los documentos.

Sin embargo, no tenemos leyes que hablen sobre el aborto o la prostitución, de manera que, de hecho, es el Estado el que regula la libertad del cuerpo de la mujer. Y, dejando clara la enorme diferencia en cuanto a la envergadura del problema, tampoco se suele hablar demasiado de la prostitución masculina.

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